UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO
(UTESA)
FACULTAD DE MEDICINA
PUBLICADO POR: RAMÓN M. BAEZ 1-12-7221
INTEGRANTES:
ARINSSON DANIEL MATEO 1-12-0177
EDINSON JAVIER FLORES 1-09-0264
WESLEY A. GUZMAN 2-10-2178
SHAUSEL CAPELLAN 1-11-0106
RENANDE PIERRE 2-11-0314
MELVIN ROSA 1-11-1901
CARMEN ROSA UREÑA 2-10-1862
GERSON DARIEL 2-11-1492
ESTEPHANY SANCHEZ 2-10-2867
CITOQUINAS
Las citoquinas (citosinas) son un grupo de
proteínas de bajo peso molecular que actúan mediando interacciones complejas
entre células de linfoides, células inflamatorias y células hematopoyéticas.
Sus funciones son unas muy variadas, pero se
pueden clasificar en unas pocas categorías: Diferenciación y maduración
de células del sistema
inmunitario, Comunicación entre células del sistema
inmunitario. En algunos casos, ejercen funciones efectoras directas.
PROPIEDADES
GENERALES DE LAS CITOQUINAS
Las citoquinas son un grupo de proteínas
secretadas de bajo peso molecular (por lo general menos de 30 KDa), producidas
durante las respuestas inmunes naturales especifica. Se unen a receptores
específicos de la membrana de las células donde van a ejercer su función,
iniciando una cascada de transducción intracelular de señal que altera el
patrón de expresión genética, de modo que esas células diana producen una
determinada respuesta biológica.
Las citoquinas son secretadas por varias células
implicadas en la respuesta inmune como respuesta a un estímulo, y actúan sobre
las células diana que expresan en su membrana receptores específicos para una
cito quina dada. La unión de una citoquina a su receptor de membrana transmite
una señal hacia el interior celular que conduce a cambios en la activación y
expresión de genes.
Aunque existen muchos tipos de células
productoras de citoquinas, dentro del sistema inmune natural, los macrófagos
son las células más comprometidas en la síntesis de cito quinas, mientras que
en el sistema inmune específico son las células T colaboradoras (TH) ya que sus
cito quinas son esenciales para que se produzca la respuesta inmune, una vez
activadas por el contacto con las correspondientes CPA (células presentadoras
de antígeno).
Se unen a receptores específicos de la membrana
de las células donde van a ejercer su función, iniciando una cascada de
transducción intracelular de señal que altera el patrón de expresión génica, de
modo que esas células diana producen una determinada respuesta biológica.
Las citoquinas son producidas por múltiples tipos
celulares, principalmente del sistema inmune. Dentro del sistema inmune
natural, los macrófagos son de las células más productoras de cito quinas,
mientras que en el sistema específico lo son las células T colaboradoras.
La producción de las cito quinas suele ser breve,
limitada al lapso de tiempo que dura el estímulo. En muchos casos ellos se debe
a que los correspondientes ARNm tienen una corta vida media, que a su vez
depende de que las zonas 3’ no traducibles son ricas en A y U.
Considerando las diversas citoquinas, estas
pueden exhibir una o varias de las siguientes cualidades:
·
Plitropia, múltiples efectos al actuar sobre
diferentes celulas.
·
Redundancia, varias citoquina pueden ejercer el
mismo efectos.
· Sinergismo, dos o mas citoquina producen un
efecto que se potencia mutuamente.
·
Antagonismo, inhibición o bloqueo mutuo de sus
efectos.
Las citoquinas ejercen su función al unirse a
receptores específicos para cada citoquina en la superficie de la célula en la
que ejercen el efecto, La afinidad de cada receptor hacia su citoquina
correspondiente suele ser bastante alta.
Utilizando la analogía de lo que ocurre con las
hormonas del sistema endocrino, las acción de las citoquinas se puede
clasificarse.
·
tipo
autocrino
·
tipo paracrino
·
tipo endocrino
(en pocas ocasiones)
Las citoquinas controlan el sistema inmune de
varias maneras, que podemos agrupar de la siguiente manera:
·
Regulando (activando o inhibiendo) la activación,
proliferación y diferenciación de varios tipos de células;
·
Regulando la secreción de anticuerpos y de otras
citoquinas
PRINCIPALES TIPOS DE
RESPUESTA MEDIATIZADOS POR LA ACCIÓN DE LAS CITOQUINAS:
1. activación
de los mecanismos de inmunidad natural:
2. activación
de los macrófagos y otros fagocitos.
3. activación
de las células NK.
4. activación
de los eosinófilos.
5. inducción
de las proteínas de fase aguda en el hígado.
6. Activación
y proliferación de células B, hasta su diferenciación a células plasmáticas
secretoras de anticuerpos.
7. Intervención
en la respuesta celular específica.
8. Intervención
en la reacción de inflamación, tanto aguda como crónica.
9. Control
de los procesos hematopoyéticos de la médula ósea.
10.
Inducción de la curación de las heridas.
RECEPTORES DE
CITOQUINAS
Hay diversos tipos de
receptores de membrana para citoquinas, pero se pueden agrupar en cinco
familias:
· Familia
de receptores de citoquinas de la superfamilia de las inmunoglobulinas.
· Familia
de clase I de receptores de citoquinas (familia de receptores de
hematopoyéticas).
· Familia
de clase II de receptores de citoquinas (familia de receptores de
interferones).
· Familia de receptores de TNF.
· Familia
de receptores de quimioquinas.
La mayor parte de los
receptores de citoquinas del sistema inmune pertenecen a la familia de clase I
(de receptores de hematopoyéticas). Todos sus miembros tienen en común poseer
una proteína anclada a membrana, con un dominio extracelular.
LA MAYOR PARTE DE LOS
RECEPTORES DE CLASE I POSEEN DOS PROTEÍNAS DE MEMBRANA
Cadena
a,
que es la subunidad específica de la citoquina, sin capacidad de enviar señales
al citoplasma.
Cadena b, una subunidad transductora
de señal, que a menudo no es específica de citoquina, sino que es compartida
por receptores de otras citoquinas.
La
subunidad transductora de señal se necesita para formar
el receptor de alta afinidad, y para transducir la señal al interior. Ello se
logra porque tras la unión, se fosforilan ciertas tirosinas de la larga cola
citoplásmica de la cadena transductora de señal.
Redundancia:
por separado, las tres citoquinas citadas, al tener sendos receptores que tienen
el mismo tipo de cadena b, provocan los mismos efectos biológicos:
proliferación de eosinófilos y desgranulación de basófilos.
Antagonismo: las tres citoquinas
compiten entre sí por la unión de un número limitado de cadenas b con las a
específicas de cada receptor.
TRANSDUCCIÓN DE SEÑAL
Recientemente
se han producido avances importantes en el desentrañamiento de la ruta que
conduce desde la unión de la citoquina con el receptor de la célula diana hasta
la activación de la transcripción de los genes cuyos productos son responsables
de los efectos de dichas citoquinas. He aquí un modelo general que se puede
aplicar a muchos receptores de las clases I y II:
1.
La citoquina provoca la dimerización de
las dos subunidades del receptor (cadenas a y b), lo que coloca cercanas a sus
respectivas colas citoplásmicas.
2.
Una serie de proteín-quinasas de la
familia de JAK (quinasas Jano) se unen a las colas agrupadas de las subunidades
del receptor, con lo que se esas quinasas se activan.
3.
Las JAK se autofosforilan.
4.
Las JAK fosforilan a su vez determinadas
tirosinas de las colas del receptor.
5.
Las
JAK fosforilan a las STAT unidas a las colas del receptor.
ANTAGONISTAS DE CITOQUINAS
La actividad biológica de las citoquinas
está regulada fisiológicamente por dos tipos de antagonistas:
|
v los
que provocan el bloqueo del receptor al unirse a éste:
|
6.
|
v los
que inhiben la acción de la citoquina al unirse a ésta.
Como ejemplo de bloqueador
de receptor tenemos el antagonista del receptor de IL-1 (IL-1Ra), que
bloquea la unión de IL-1a o IL-1b.
La rotura enzimática de
la porción extracelular libera un fragmento soluble que retiene su capacidad
de unirse a la citoquina.
El mejor caracterizado
es el sIL-2R (versión soluble del receptor de la interleuquina 2), que se
libera durante la activación crónica de los linfocitos T, y que corresponde a
los 192 aminoácidos N-terminales de la subunidad a. Este sIL-2R se puede unir
a la IL-2, impidiendo su interacción con el auténtico receptor de membrana,
con lo que esto supone un control sobre el exceso de activación de los
linfocitos T.
FAGOCITOSIS
Es un tipo de
endocitosis por el cual algunas
células rodean con su membrana
plasmática partículas sólidas y la introducen al interior celular. Esto se produce gracias a seudópodos
Actualmente se tiende a considerar como inmunidad mediada por
células cualquier respuesta contra microorganismos o tumores en la que los
anticuerpos juegan un papel secundario. Pero resulta difícil poner puertas al
campo porque en la inmunidad humoral especifica hay que activar células al
principio de dicha respuesta, en algunas respuestas los anticuerpos sirven como puentes entre células, además
cualquier respuesta celular va acompañada de anticuerpos.
CLASIFICACION DE LA INMUNIDAD MEDICA
1.
Reacciones dependientes del fagocito del sistema natural
· fagocitosis
· producción de
citoquinas
2.
El papel central de las células TH en la
determinación del tipo de mecanismo efector puesto en marcha.
3.
La citototoxidad directa que conduce a la lisis de la célula diana enferma es realizada por varios tipos celulares como: Dentro del sistema específico (linfocitos T
,citoliticos en su fase efectora ) ,
dentro del sistema natural (células agresoras naturales (NK) y macrófagos).células T CD4+que median reacciones de hipersensibilidad de tipo
retardado, que en su estado e se denominan TDTH.
INMUNIDAD
MEDIATIZADAS POR CELULAS FAGOCITICAS
La actuación de estas células la podemos
dividir a efectos pedagógicos, en varias fases:
· Quimiotaxis.
· Unión del
microorganismo al fagocito.
· Desencadenamiento
de la captación del microorganismo.
· fagocitosis y
mecanismo matadores.
Quimiotaxis: es la
atracción de los fagocitos del sistema
de inmunidad natural hacia el foco de infección se puede deber a varios factores:
- por sustancia de origen directamente microbiano: tal como es el
caso de cortos péptidos derivados de los
extremos amino-terminales de proteínas bacteriales.
- ciertos
componentes microbianos como (las endotoxinas de bacterias Gram- negativa)
activan la ruta alternativa del
complemento, que libera los péptidos C3a y C5aque son muy quimiotácticos
sobre fagocitos.
INTERRACCION DEL MICROORGANISMO AL FAGOCITO
Esta fase es muy importante, ya que de su éxito
depende la ocurrencia de la internalización ulterior y el desencadenamiento
de los mecanismos matadores. Ocurre una unión inespecífica entre (bacteria y
fagocito) esta se realiza por interacción entre moléculas del microorganismo
y receptores del leucocito.
Moléculas
bacteriana
|
Receptor del
fagocito
|
Lectinas
|
Oligosacáridos de superficie
|
Oligosacáridos de superficie
|
Lectinas
|
B-glucanos
|
CR3 Y LFA-1
|
Liquido A (endotoxina)
|
CR3 Y LFA-1
|
INFLAMACIÓN
La inflamación es la respuesta, del sistema inmunológico
de un organismo, al daño causado a sus células y tejidos vascularizados por
patógenos bacterianos y por cualquier otro agresor de naturaleza biológica,
química, física o mecánica. Aunque dolorosa, la inflamación es, normalmente,
una respuesta reparadora; un proceso que implica un enorme gasto de energía
metabólica. En ocasiones, transcurre hacia una situación crónica que suele
dar lugar a una enfermedad degenerativa como artritis, arteriosclerosis o, incluso,
cáncer.
La inflamación puede ser aguda, por ejemplo en respuesta al daño tisular, o crónica, con consecuencias patológicas como artritis y la emaciación vinculada con determinados cánceres La reacción inflamatoria aguda combate las primeras fases de una infección y pone en marcha procesos que llevan a la reparación del tejido dañado. Las características básicas de una reacción inflamatoria localizada fueron descritas por primera vez por los romanos hace casi 2 000 años: tumefacción (del latín tumor), enrojecimiento (rubor), calor y dolor. En el siglo II dc el médico Galeno añadió otra característica de la inflamación, la pérdida de la función (functio laesa). Minutos después de la lesión tisular aumenta el diámetro de los vasos sanguíneos (vasodilatación), de lo que resulta un incremento del volumen sanguíneo en la zona.
FISIOPATOLOGÍA
El proceso
inflamatorio representa una reacción tisular imprevista ante una agresión,
que incluye: decisiones de puesta en marcha o de cese, basadas en la
integración de secuencias moleculares incitadas por el daño tisular causado
por la penetración de microbios o por la presencia de material extraño exógeno
o endógeno; reclutamiento, instrucción y envío de células; eliminación de
microbios, cuerpos extraños y de células infectadas y/o dañadas; creación de
barreras para evitar las metástasis microbianas, y la reparación del tejido
lesionado por la agresión o por la respuesta del huésped. Lo que Celso definió como «rubor, calor, dolor y tumor»
sigue siendo un problema intelectual de primer orden en el terreno de la
transducción de señales y de la comunicación intercelular, en los sistemas
biológicos,
La inflamación es, ante todo, una respuesta a favor de la
supervivencia, tal como queda reflejado por el elevado riesgo de infecciones
graves en individuos con deficiencias genéticas de los componentes
principales del proceso inflamatorio; por ejemplo, la incapacidad para
movilizar leucocitos al foco lesionado en los déficit de adhesión
leucocitaria puede conducir a la muerte por infección; la incapacidad de
producir diferentes componentes del sistema del complemento sérico predispone
a infecciones meningocócicas, o la incompetencia de la maquinaria NADPH oxidasa
leucocítica, que incapacita al fagocito para producir especies reactivas de
oxígeno bactericidas, conlleva la enfermedad granulomatosa crónica. Por ello,
el objetivo médico de inhibir la inflamación se acompaña, paradójicamente,
por un esfuerzo de comparable importancia para lograr inducir inflamación de
manera eficaz en, al menos, dos
situaciones. En primer lugar, causar y
mantener inflamación se encuentran entre las funciones esenciales de los
adyuvantes en las vacunas; y en segundo, provocar inflamación es uno de los
objetivos primarios de la inmunología tumoral, en inmunización terapéutica y
en inmuno estimulación inespecífica,
como cuando se instila bacilo de Calmette-Guérin en una vejiga urinaria para
prevenir la recurrencia tumoral.
«La evolución no previno que la cirugía sería una técnica
aséptica. Así, el organismo reacciona al trauma como si la emergencia fuera
una infección, y hasta que se demuestre lo contrario». La secuencia
inflamatoria suele ejemplificarse con un sencillo experimento: descubrir uno
de nuestros antebrazos y colocarlo en supinación sobre una superficie de
apoyo. Poner las yemas de los tres dedos medios de la otra mano sobre el
antebrazo desnudo, a la altura de la muñeca y arrastrarlos hacia la flexura
del brazo mientras mantenemos una fuerte presión. Tras, más o menos, quince
segundos aparecerá un bajorrelieve enrojecido en la piel «agredida» de
nuestro antebrazo, que desaparecerá transcurrida una hora.
RESPUESTA CELULAR A LA AGRECION
Cualquier agresión local a un organismo desencadena
respuestas en tres niveles de la organización: celular, tisular y orgánico .La
respuesta celular es individual y aislada, y tiene por objetivos defender su acervo génico y mantener la conformación
nativa de sus proteínas. Para sobrevivir, los organismos deben enfrentarse
con los efectos adversos del estrés genotóxico o agresiones que,
constantemente, amenazan la integridad y función de sus genes y que pueden
afectar a los axones o a las regiones no codificantes como los promotores.
Tales ataques provienen de agentes ambientales como las radiaciones y los
xeno bióticos, y también endógenos: productos metabólicos de las células
propias que causan lesiones diversas en el ADN. En este contexto, la
exposición repetida a la radiación ultravioleta provoca a corto plazo
inflamación cutánea —eritemas y quemaduras solares— y, a la larga, cáncer de
piel. También la inflamación crónica mantenida por la presencia bacteriana —Helicobacter
pylori— en la úlcera gástrica se ha asociado al desarrollo de cáncer
gástrico. En el ámbito de la inflamación aguda tienen mayor interés las
lesiones inducidas, en las regiones promotoras de los genes, por diferentes especies reactivas de
oxígeno liberadas por las células fagocíticas activadas.
bajo peso molecular de la familia de las citocinas mencionadas antes. Las citocinas son secretadas por glóbulos blancos y varias otras células del cuerpo en respuesta a estímulos, y tienen papeles importantes en la regulación del desarrollo y el comportamiento de las células efectoras inmunitarias. Las quimiocinas son un subconjunto importante de citocinas cuya característica distintiva es su capacidad de actuar como quimioatrayentes (agentes que hacen que las células se desplacen hacia los sitios en que esos agentes se encuentran en mayores concentraciones). Sin embargo, no todos los quimioatrayentes son quimiocinas.
LA EXTRAVASACIÓN LEUCOCITARIA ES UN PROCESO ALTAMENTE REGULADO
El proceso estrechamente regulado de la extravasación es el responsable de que los leucocitos migren del torrente sanguíneo a los sitios de infección. Conforme se desarrolla una respuesta inflamatoria, diversas citocinas y otros mediadores inflamatorios actúan en el endotelio de los vasos sanguíneos locales, induciendo una mayor expresión de moléculas de adhesión celular (CAM, del inglés cell adhesion molecules). Se dice entonces que el epitelio afectado se inflama o activa. Dado que suelen ser neutrófineutrófilos el primer tipo celular en unirse al endotelio inflamado y extravasarse a los tejidos, la exposición aquí se concentrará en su ingreso, teniendo presente que otros leucocitos utilizan mecanismos similares. La extravasación impone al neutrófi lo desafíos formidables. Primero, debe reconocer el endotelio inflamado; debe adherirse fuertemente de modo que no sea barrido por el flujo de sangre; y mientras se aferra a la pared del vaso, debe penetrar la capa endotelial y acceder al tejido subyacente.
La extravasación de neutrófi los puede dividirse en cuatro pasos: a) rodamiento, b) activación por estímulo quimioatrayente, c) detención y adhesión y d) migración transendotelial.
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